Impresión 3D impactando ciudades, el caso de Dejang con Kings y otros más

La escala urbana también amplía el abanico de materiales de impresión 3D. Así lo ha probado Kings, con proyectos como el de Dejang.

La estética urbana no se construye solo con edificios icónicos. También se fabrica con atractivos visuales de otro tipo, como pasarelas y esculturas públicas, que convierten la circulación cotidiana en una experiencia. Dentro de todo eso, la impresión 3D ocupa papel cada vez más relevante.

La fabricación aditiva ha dejado de ser solamente una técnica de prototipado para convertirse en un medio de producción urbana. La fabricación aditiva se apoya en la idea de construir piezas desde datos de modelo 3D, capa a capa.

Cuando se habla de gran escala, la discusión técnica suele usar el término Large-Format Additive Manufacturing, LFAM, especialmente en polímeros extruidos. Un artículo en Progress in Additive Manufacturing clasifica como “small format” (pequeño formato) las piezas con volumen menor que 1 m³ y como LFAM las mayores a 1 m³, con subclases de 1 a 7 m³ y mayores a 7 m³. Esa frontera es clave en la ciudad porque determina si una obra se imprime como “monolito” (pocas piezas, pocas juntas) o como sistema modular (muchas piezas, diseño de uniones, sellado y acabado).

Atractivos en la Impresión 3D en ciudades

Un estudio aplicado a hitos antes y después de una intervención urbana (Tahrir Square, 2020) dice que el nuevo arte público tridimensional mejora la imagen visual del espacio y es capaz de atraer a más usuarios en horario nocturno, al cumplir parámetros de belleza, ambientales y compositivo que le dan un nuevo atractivo a los paisajes.

La escala urbana también amplía el abanico de materiales de impresión 3D. En construcción, el término Additive Manufacturing describe que se han creado sistemas de gran tamaño, con brazos robóticos y pórticos, para imprimir componentes mediante materiales tipo árido (parecidos al cemento), metales o polímeros. El mismo trabajo incluye beneficios como la automatización, pero advierte que los componentes y los procesos deben modelarse de forma adecuada.  A fin de cuentas, la estética urbana con 3D no es solo una cuestión de forma, sino del flujo digital que conlleva el proceso desde el diseño, la simulación o el particionado, así como la impresión, el montaje y el mantenimiento posterior. 

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Impresión 3D y material de punto de venta: del hito urbano al objeto comercial

Más allá de la escala monumental, la impresión 3D también se utiliza para fabricar material impreso destinado a punto de venta, donde la rapidez de producción, la personalización y la coherencia visual son claves. Kings es una de las empresas que ha aplicado sistemas de extrusión de gran formato para producir displays, tótems, letras volumétricas y estructuras promocionales que trasladan el mismo lenguaje formal usado en intervenciones urbanas a espacios comerciales. En este contexto, la fabricación aditiva permite iterar formas, adaptar dimensiones a cada espacio y mantener una identidad visual consistente, con tiempos de entrega significativamente menores que los procesos tradicionales de carpintería, metalmecánica o fibra de vidrio.

Kings 3D y 3D Deyang: estudio de caso 2025 del corredor urbano de 180,000 m²

El 29 de setiembre del 2025 se inauguró el “China Equipment Technology City Gateway Corridor”.

El caso de Deyang en 2025 resulta especialmente útil para analizar cómo la impresión 3D de gran formato puede convertirse en un lenguaje urbano. El 29 de setiembre del 2025 se inauguró el “China Equipment Technology City Gateway Corridor”, descrito como uno de los proyectos clave de infraestructura de 2025 “totalmente abierto al tráfico”. Este corredor se define con un dato que marca su escala urbana: 180,000 m² de superficie, donde mezcla naturaleza, ecología e industria, y distribuye 13 puntos clave (a los que se refieren como landmark nodes) a lo largo del trazado.

El corredor se apoya en dos gestos que funcionan como “puerta de ciudad”: Primero, una escultura con forma de letra “D”, de 12 m de ancho, que representa el inicio de la ciudad y se plantea como umbral visual. Se destaca por su relación con la topografía y la vegetación circundante como parte de la composición.

El otro punto clave es una reinterpretación impresa en 3D de la “Sanxingdui Sun Wheel”, con 10 m de altura, tratada con un acabado tipo cobre y sistemas LED integrados para ofrecer una masa “monumental” diurna y una presencia luminosa nocturna. Esta dualidad día-noche es importante para ciudades contemporáneas, donde la identidad visual se consume tanto en la movilidad diurna como en la vida nocturna, y donde la iluminación programable funciona como una interfaz cultural.

El corredor también incorpora réplicas a escala real de equipamiento de la industria pesada, asociadas a una empresa local de turbinas. Entre ellas, hay una especie de esculturas que emulan los rotores de turbinas nucleares, de turbinas G50 de gas, así como de turbinas eólicas offshore de 10 MW. Aquí la estética urbana se vuelve explícitamente industrial. No se trata solo de adornar, sino de “exhibir” la identidad económica local como museografía al aire libre.

El proyecto de Kings en Dejang busca “exhibir” la identidad económica local como museografía al aire libre.

Materialidad, estrategia estructural y cadena de fabricación

El proyecto de Deyang fue producido por la empresa Chongqing Kings Intelligent Technology Se encargaron del diseño y la fabricación de instalaciones clave, presentado como filial dedicada a servicios de manufactura digital. En términos de fabricación, se adoptó una estrategia híbrida típica de grandes esculturas impresas en polímero: la “estructura principal” se imprime en ABS reforzado, se apoya internamente en marcos de acero y se rellena con espuma de poliuretano de baja presión para combinar ligereza y estabilidad, con montaje acelerado en sitio. (Le recomendamos leer Cómo Kings FGF lleva la impresión 3D al retail.)

La elección de ABS reforzado con estructura metálica plantea un punto técnico relevante para el impacto urbano: el “volumen impreso” y el “volumen estructural” no son equivalentes. En la ciudad, las cargas de viento, la vibración del tráfico y el vandalismo obligan a pensar en el conjunto: impresión, armazón, uniones y recubrimientos. En este caso, las primeras seis esculturas principales se completaron e instalaron en un plazo de 30 a 40 días, con calidad constante.

Ese rango temporal, aun cuando proviene de una fuente corporativa, es crucial como dato operativo: sitúa la impresión de gran formato con un cronograma claro y necesario para asegurar el éxito de su instalación.

Para este proyecto se usaron dos equipos, un sistema de extrusión de pellets y un equipo de filamentos: Kings FGF1800Pro y Kings FDM1000. A continuación, vemos esa combinación en las capacidades de producción.

El proyecto de Deyang fue producido por la empresa Chongqing Kings Intelligent Technology

Impresión 3D para fabricación de moldes: una etapa clave en la cadena híbrida

Otro uso relevante de la impresión 3D en proyectos urbanos y comerciales es la fabricación de moldes y patrones para procesos posteriores. En proyectos de gran escala, como los desarrollados por Kings, la impresión 3D se emplea para producir moldes maestros o negativos que luego se utilizan en colado, laminado o recubrimientos finales. Esta estrategia híbrida permite acelerar la definición de geometrías complejas, reducir costos en moldes tradicionales y mantener un alto control dimensional, especialmente cuando la pieza final requiere materiales distintos al polímero impreso o acabados específicos para exterior.

Tabla técnica de los sistemas citados en el proyecto

Sistema

Tecnología

Volumen de fabricación declarado

Métricas relevantes de calidad y control

Kings FGF 1800 Pro
Extrusión de pellets (FGF)
1800 × 1200 × 1100 mm
Caudal máximo 15 kg/h; diámetro de boquilla 1 a 8 mm; tolva de 50 kg; temperatura de boquilla 350 °C y opción a 450 °C; precisión mecánica 0.01 mm.
Kings FDM 1000
Extrusión de filamento (FDM/FFF industrial)
1000 × 1000 × 1000 mm
Altura de capa 0.05 a 0.4 mm; velocidad 30 a 350 mm/s; precisión de posicionamiento ≤ 0.0125 mm; boquilla 0.4 a 1.6 mm; boquilla hasta 310 °C; cama hasta 120 °C.
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A continuación, se detallan las especificaciones técnicas para la realización del proyecto de Deyang.

3D para ciudades: comparativa global de estructuras públicas y esculturas monumentales

El caso de Deyang no está aislado. En distintos continentes, la impresión 3D a gran escala ha empezado a desempeñar roles urbanos comparables: un puente como gesto escultórico, una escuela pública como forma orgánica, una oficina como manifiesto de innovación o esculturas como símbolos cívicos.

Un patrón aparece al comparar estos casos: cuando la obra tiene intención de “marca ciudad”, la impresión 3D tiende a ser un medio para acelerar la producción y para permitir geometrías que enfatizan narrativas locales (rueda solar, dunas, caballo simbólico, pasarela fluida). En cambio, cuando la obra es infraestructura crítica (puente, escuela), la estética necesita convivir con la certificación, las pruebas y el mantenimiento, lo que impulsa modelos de verificación más robustos.

A continuación, se presenta una comparación de proyectos con datos publicados por fuentes oficiales, técnicas o institucionales.

Puente peatonal metálico impreso en Ámsterdam

El puente peatonal impreso en metal en Ámsterdam representa otra cara de la impresión 3D urbana. En ella, la infraestructura funcional se convierte en un manifiesto tecnológico. Con 12.5 m de longitud total y una luz de 10.5 m, el puente se integra en un entorno histórico sin recurrir a un lenguaje mimético, sino mostrando su origen digital. La forma fluida convierte el cruce cotidiano en una experiencia espacial distinta, donde la geometría deja ver que no proviene de moldes tradicionales.

La fabricación se realizó utilizando un robot industrial con soldadura MIG y acero inoxidable 308LSi, integrando componentes en 304L y 316L. Lo relevante es el resultado urbano, donde la infraestructura no oculta su proceso de fabricación, sino que lo exhibe como parte de su estética. El puente actúa simultáneamente como obra de ingeniería, escultura pública y demostrador a escala real de fabricación aditiva metálica aplicada a la ciudad.

“Office of the Future” en Dubái

El “Office of the Future” se concibió desde el inicio como una pieza arquitectónica con fuerte carga simbólica. Con una superficie cercana a los 250 m², el edificio no busca pasar desapercibido, sino comunicar una postura clara sobre innovación, automatización y futuro del entorno construido. El corto plazo de ejecución, con impresión en 17 días e instalación en apenas dos, refuerza el mensaje de eficiencia y control del proceso constructivo.

La tecnología empleada fue la impresión cementicia con brazo robótico y una mezcla de concreto especialmente formulada para su extrusión. Este enfoque permite superficies continuas y geometrías complejas que rompen con la lógica modular tradicional. En términos urbanos, el edificio funciona como un hito de marca ciudad: no es solo un espacio de oficinas, sino una declaración tangible de política tecnológica, donde la impresión 3D se convierte en un argumento visual y no solo en una solución constructiva.

3D Printed Schools Project en Qatar

El proyecto de escuelas impresas en 3D en Qatar lleva la conversación a la escala de la infraestructura pública masiva. Se trata de un programa que contempla 14 escuelas, con dos de ellas ejecutadas mediante impresión 3D, cada una con aproximadamente 20,000 m². Aquí la fabricación aditiva deja de ser experimental y entra en el terreno de la planificación estatal, donde la repetibilidad, el control de calidad y los tiempos de ejecución son críticos.

La impresión se realizó in situ con sistemas capaces de trabajar con volúmenes de gran tamaño y trayectorias extensas. El resultado arquitectónico se caracteriza por muros curvos inspirados en dunas, una decisión formal que conecta directamente con el paisaje y la identidad local. En este caso, la estética urbana no es un añadido, sino la consecuencia de una tecnología que permite construir geometrías continuas a escala real, transformando los edificios educativos en elementos reconocibles del paisaje.

Marco Cavallo del XXI secolo en Florencia

A diferencia de los proyectos anteriores, Marco Cavallo del XXI secolo se sitúa en el cruce entre arte público, fabricación digital y sostenibilidad. La escultura, de 5 m de alto y 8 m de largo, se integra en un contexto histórico en el que cualquier intervención contemporánea logra dialogar con décadas de patrimonio urbano. Aquí, la impresión 3D no busca imponerse, sino reinterpretar un símbolo cultural desde una lógica material actual.

La pieza fue fabricada mediante pellet printing utilizando plástico 100 % reciclado postconsumo. Este dato técnico es central para su lectura urbana: el material no se oculta, se convierte en mensaje. La escultura funciona como ejemplo visible de la economía circular aplicada al espacio público, donde los residuos urbanos se transforman en un símbolo cívico. En términos narrativos, es un cierre potente para cualquier recorrido sobre impresión 3D en ciudades, porque demuestra que la tecnología también puede operar desde lo simbólico y no solo desde la escala o la eficiencia.

Modelo predictivo: gemelos digitales para que la forma sobreviva al uso

A escala urbana, la estética no se termina con la inauguración de la obra. Puede degradarse por la fatiga, la vibración, la corrosión, la radiación UV, el impacto y los cambios de uso. Aquí el “modelo predictivo” se convierte en un mecanismo de continuidad.

El puente metálico impreso en Ámsterdam se ha convertido en referente porque incorpora desde su concepción la idea de un gemelo digital alimentado por sensores. Se diseñó una red de sensores para medir deformación, desplazamiento y vibración, además de variables ambientales como temperatura, integrando esos datos en un “digital twin” para comparar comportamiento real y simulado y, si fuese necesario, modificar el puente para cambios de uso y seguridad. En términos de evidencia para permisos, un proyecto del The Alan Turing Institute reporta que las pruebas de carga mostraron capacidad para sostener 19.5 toneladas, por encima de la última carga de diseño, lo que aportó evidencia para obtener el permiso municipal.

En la estética urbana con 3D, la implicación práctica es directa. Un gemelo digital puede ayudar a que la forma impresa conserve su intención visual a lo largo de años, anticipando cuándo una vibración o una deformación térmica empieza a desplazar las tolerancias de una junta o a abrir una fisura que altera el acabado superficial. En piezas monumentales modulares, el “defecto estético” suele nacer en la interfaz: uniones, sellos, cambios de coeficiente térmico entre polímero y metal o fallas de recubrimiento. La predicción es, por lo tanto, un instrumento de conservación visual.

Tensiones y oportunidades de la estética urbana con 3D

En el discurso de ciudad, la impresión 3D se usa a menudo para prometer rapidez. El proyecto de Deyang conllevó entre 30 y 40 días para realizar seis esculturas principales y planteó un nuevo parámetro de eficiencia. En Dubái, la oficina impresa se describe como un caso real para los reguladores, con datos operativos de 17 días de impresión y 2 días de instalación, además de cifras laborales concretas (1 persona para el monitoreo de la impresora, 7 para la instalación y 10 especialistas MEP), lo que evidencia una reducción de costos laborales superior al 50%. 

En Qatar, el proyecto de escuelas impulsa el extremo de escala: 40,000 m² impresos en dos, con una etapa previa de más de 100 impresiones de prueba a escala real para validar mezclas y desempeño. 

Pero esa velocidad compite con tres tensiones urbanas que determinan si la “huella” estética se vuelve legado o se degrada a curiosidad temporal. Primero, la legitimidad técnica. En las estructuras expuestas, la ciudad necesita evidencias de seguridad. El caso del puente de Ámsterdam muestra que el paso desde el experimento al objeto urbano exige pruebas, permisos y una capa de monitorización permanente.

Segundo, la legitimidad cultural. En Deyang, la estética se construye al unir símbolo arqueológico con tradición industrial. En Florencia, el texto municipal describe explícitamente una escultura de 5 m por 8 m hecha de plástico reciclado, transformando “residuos” en belleza, y anclando el objeto a memoria histórica y regeneración de un lugar. Cuando la impresión 3D sirve para materializar un relato cultural, la ciudad tiende a apropiárselo con mayor fuerza que cuando se percibe como una simple demostración tecnológica.

Tercero, el mantenimiento como estética. La impresión 3D en polímero para exterior suele requerir recubrimientos (pintura, barniz UV, selladores) y estrategias de junta para evitar que la “huella de capa” se convierta en “huella de degradación”. El proyecto de Deyang, por ejemplo, describe acabado tipo cobre y LED integrados, o sea, un diseño donde la capa final es parte del lenguaje. El punto crítico es que esa capa final debe poder repararse sin que la reparación borre el símbolo ni lo vuelva incoherente.

La impresión 3D está transformando la estética urbana en dos direcciones simultáneas. Por un lado, habilita “iconos rápidos” que impactan la identidad de un paisaje urbano en semanas y convierten los accesos viales o los parques en una marca visual. Por otro lado, fuerza a que la ciudad incorpore herramientas de verificación y predicción para que esa estética no sea efímera, sino infraestructura cultural durable.

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Simuladores de impresión 3D: precisión virtual para optimizar la manufactura aditiva